Archivos para las entradas con etiqueta: Colaboración

Estaba de vuelta a mi cotidianeidad en los blogs cuando pasé por No se lo digas a nadie y leí un post sobre el aborto que, espero me perdone Joan pero he copiado aquí. También pego el comentario que he hecho de forma personal; con esto sólo quiero saber vuestra opinión al respecto y que le hagáis una visita si queréis quitaros la venda de los abusos de los ojos.

En estos últimos días se está debatiendo bastante sobre el aborto con motivo de las nuevas leyes que se acaban de aprobar. En principio, tanto en este blog como en el foro donde se abordan los abusos sexuales, trato de evitar ciertos asuntos como la religión, la política y otros asunto sobre los que cada cual tienen su propio parecer y que en nada deben influir sobre lo que realmente nos interesa, o sea los abusos.

El aborto es uno de esos temas donde cada cual tiene su posicionamiento, y de entrada no me gustaría debatir sobre ello, sin embargo encuentro que existe una relación muy directa con los abusos. Quizá uno de los aspectos más controvertidos sea la posibilidad de que las menores de 16 años ya puedan decidir abortar sin el consentimiento expreso de sus padres. Es obvio que aquel que se muestre contrario al aborto, todavía lo estará menos con esta medida.

Todos sabemos cuales son los grandes problemas que giran en torno al abuso sexual infantil: el silencio, el secretismo y la poca ayuda y atención en general que se presta a esta lacra. Según las estadísticas la mayoría de los abusos se producen en el seno de la familia, y dentro del entorno familiar es el padre quien ostenta el lamentable honor de ser el primero en esta nefasta lista de abusadores. De ahí que me pregunte ¿qué ocurre cuando un padre deja embarazada a su hija? También aquí cada cual tendrá su propia opinión, pero a mi me parece que la opinión más importante es la de la propia afectada. Sin duda se trata de una auténtica tragedia se haga lo que se haga, pero que al menos la víctima tenga la opción de decidir sobre algo que marcará su vida, considero que es lo mínimo que se puede esperar.

No me resulta sencillo ponerme en la piel de una mujer, y menos en la de una niña de 16 años que va a tener un hijo de su propio padre. Pero que me nieguen el derecho a decidir sobre algo tan grave y sobre lo que no tendría ninguna culpa… en fin, es un asunto de lo más complejo. Lo dejo abierto porque me parece que se presta a muchas opiniones.

En fin, respecto a este tema, tienes toda la razón, es muy delicado según qué casos, no había pensado en estos supuestos. Está claro que, aún sin consentimiento de los padres, los poderes públicos deben tener constancia de todos los abortos que se practican a menores; en este sentido veo la medida bastante positiva, ya que no supone necesariamente un incremento de esta práctica, sino la realización de la misma bajo unos medios más seguros y por los que el sistema sanitario pueda responder y tener datos para tomar medidas. Si no sabe cuántas menores abortan no tendrá idea de si estamos o no ante una situación alarmante.
En este sentido también es de lógica aplicar una terapia psicológica a las menores que acuden a suspender su embarazo, ya que no es, en ningún caso, una situación grata para la adolescente. Es en este punto donde habría que reforzar la actividad de los ministerios pertinentes (sanidad, asuntos sociales y menores)para averiguar las causas del embarazo (abusos sexuales, drogadicción, carencia de medios, ausencia del ejercicio de la patria potestad, abandono etc.) Y este etc puede ser muy largo.
Una menor que tenga unos estudios propios de su edad, un conocimiento y una educación sexual sana no “debería” quedarse embarazada así como así salvo que lo desee.
Creo que es fundamental que tras esta medida se vea la práctica función de psicólogos, sexólogos y demás especialistas para que sea efectiva y esa persona no tenga que volver a pasar por lo mismo.
En el caso de abusos sexuales, probablemente el propio agresor propicie que acuda a utilizar estos servicios, todos los medios deben estar entonces atentos a la mínima señal de alerta.
Un abrazo, Joan

El arácnido, sometido a un experimento, tejió una tela inservible. Son los efectos de las drogas que muestra una exposición de La Caixa que se inauguró el 5 de marzo en la capital.

Fuente: diariosur.es
Autor: M. Ángeles González

¿Saben qué le ocurre a una araña si inhala LSD? Al igual que en el ser humano, esta sustancia alucinógena merma las capacidades del arácnido, que no puede tejer una telaraña que cumpla con su función de atrapar insectos. De esta forma, el animal no consigue alimento y acaba muriendo. Este impactante experimento forma parte de una exposición itinerante de la Fundación La Caixa que permanecerá en la capital hasta el próximo día 27 y que persigue mostrar a los ciudadanos, especialmente a los más jóvenes, las consecuencias físicas y sociales del consumo de drogas.

Para ello, dentro de la carpa ubicada en la plaza de la Marina se han colocado paneles con datos, vídeos, simuladores y maniquíes que permiten al visitante comprobar los daños que el cannabis, la cocaína o el alcohol producen en los cuerpos de quienes los consumen, así como en su entorno familiar.

La muestra interactiva “Hablemos de drogas”, que inauguró ayer el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, forma parte un programa más amplio de sensibilización y prevención con el que la Fundación ofrece recursos de información, orientación y formación a las familias, la comunidad educativa, los profesionales de la salud y los jóvenes sobre las sustancias adictivas. «Esta exposición pretende ser un aldabazo sobre un problema gravísimo que tiene la sociedad», explicó el secretario general de la Fundación La Caixa, Luis Reverter, que hizo hincapié en el coste social y económico que suponen estas adicciones. No en vano, tal y como se explica en la muestra, las drogas están detrás de muchos accidentes de tráfico y casos de malos tratos en el ámbito familiar.

Órganos deteriorados

Durante el recorrido, los visitantes descubren todos los entresijos del tráfico de drogas en el mundo y cómo afecta al cerebro y al resto de cuerpo humano el consumo de sustancias adictivas. Así, unos maniquíes muestran el deterioro progresivo que sufren órganos vitales como el hígado o el páncreas debido a la cocaína, el LSD o el alcohol.

Por otra parte, una especie de videojuego hace que el usuario sienta en su propia piel cómo merma el consumo excesivo de alcohol sus capacidades físicas a la hora de conducir, y ya al final del recorrido se ofrece información sobre prevención y centros especializados en los que pedir ayuda. Tras este itinerario, «se invita al joven a decidir si entra o no en el mundo de las drogas», explicó Reverter. El programa también ofrece un teléfono de orientación gratuito -900 22 22 29- y material educativo para trabajar la prevención en el aula.

Hoy he vuelto a recibir este correo que me ha estado rondando toda la semana, realmente no tengo la certeza de que sea verdad pero, si esto fuese así, desde luego quiero aportar mi granito de arena otorgándole la mayor difusión que me sea posible, así pues, aquí os dejo esta “lindeza”:

Para que los que no me conozcan, me llamo Fernando Gamboa, y hace unos meses terminé una nueva novela de aventuras titulada GUINEA que en este mes de Octubre saldrá a la venta publicada por Ediciones El Andén.

El motivo de este mail, es mi deseo de compartir con la mayor cantidad de personas posibles, y no sólo con las que adquieran la novela, todo aquello que he averiguado en los meses de investigación previos a la redacción del libro. Lo que a continuación detallo, aunque pueda parecer exagerado o tendencioso (cuando no simplemente increíble), es rigurosamente cierto y puede ser contrastado por las fuentes que cito.

A muy pocos les debe sonar un pequeño país llamado Guinea Ecuatorial, aún menos sabrían dónde situarlo en un mapa de África, y serán contados los que recuerden que, hasta hace exactamente cuarenta años, los ecuatoguineanos eran tan ciudadanos españoles como un alicantino o un gaditano.

Por entonces, Guinea Ecuatorial era una provincia más de España enclavada en la costa Africana del Golfo de Guinea; ‘La perla de África’ la llamaban.

Hoy, cuatro decenios después de su independencia, bajo el yugo dictatorial de la familia Obiang Nguema y con el beneplácito de las grandes potencias cuyas empresas explotan sus campos de petróleo y expolian sus reservas madereras, Guinea Ecuatorial se ha convertido uno de los países más subdesarrollados y corruptos del mundo, y el pueblo ecuatoguineano en uno de los más aterrorizados a manos de su propio gobierno.

El actual presidente de Guinea Ecuatorial Teodoro Obiang Nguema, quien lleva 29 largos años en el poder tras ejecutar al anterior presidente (su propio tío, otro asesino), ha saqueado, robado y asesinado sistemáticamente hasta extremos inconcebibles, amasando una fortuna que lo convierte en uno de los hombres más ricos del planeta, en uno de los países más pobres de África. Aunque para ser exactos, no puede decirse que el país en sí sea pobre, pues alberga una de las mayores reservas petrolíferas del continente, cuyos beneficios de explotación reportan al régimen guineano miles de millones de euros. Lo que sucede, es que la familia Obiang se queda con ABSOLUTAMENTE TODO lo que pagan gobiernos y petroleras extranjeras (norteamericanas y chinas sobre todo) por los derechos de extracción. Pero aunque parezca mentira, la familia Obiang no se limita sólo a quedarse con esa ingente cantidad de dinero, sino que además se dedican a robar propiedades privadas (se han apoderado aproximadamente la mitad de los terrenos edificables del país, y no han pagado un céntimo por ellos), salarios (muchos trabajadores han de pagar a la familia del presidente gran parte de lo que ganan) o negocios de los guineanos no afines al gobierno o a la familia Obiang (que al fin y al cabo es lo mismo), cuya ignominia llega al punto de despojar impune y caprichosamente a sus empobrecidos compatriotas de cualquier bien que posean sin justificación alguna.

Teodoro Obiang y su clan gobiernan Guinea Ecuatorial como lo haría un esclavista con su hacienda. Para ellos, los ciudadanos guineanos son esclavos a su disposición, y el país una finca privada que saquear sin tener que dar cuentas a nadie.

A pesar del río de dinero que fluye desde este desdichado rincón de África, sus habitantes no disponen de servicios sanitarios, educación, seguridad o justicia. Por ejemplo, ante cualquier emergencia médica el Hospital de Malabo es la única opción de asistencia, pero eso sí, bajo ciertas condiciones como: pagar la estancia y el tratamiento por adelantado, y además, llevar todo lo necesario para dicha estancia y tratamiento (y con todo, me refiero a TODO: desde las jeringas o medicamentos necesarios, al colchón, las sábanas o la comida). Sin ir más lejos, cuando hace unos años estuve en Guinea, para realizarle a mi pareja un análisis de sangre el método de extracción consistió en hacerle un corte en la mano con un trozo de cristal.

Pero, por inaceptable que resulte, esto es sólo el principio, y ni mucho menos la peor parte.

Lo que convierte a Teodoro Obiang (conocido como ‘El Jefe’) y sus acólitos no sólo en ladrones, si no en peligrosos criminales, es la política de detenciones arbitrarias, encarcelamientos injustificados, torturas y asesinatos cometidos contra sus propios ciudadanos. Se calcula que durante su mandato, el actual gobierno guineano ha exterminado a nada menos que el 10% de la población del país, y una cantidad indeterminada ha desaparecido o se encuentra encarcelada ilegalmente y sin juicio previo.

Según el último informe de Amnistía Internacional, los detenidos por la policía y el ejército son torturados sistemáticamente con métodos tan brutales como mutilaciones, rotura de huesos, violaciones, descargas eléctricas en los genitales o, atención: clavar tenedores en la vagina de las detenidas…

Y para quien guste de datos e imparciales estadísticas, ahí van unas cuantas.

– Guinea Ecuatorial produce 400.000 barriles diarios de petróleo

– Exporta casi 1.000.000 de metros cúbicos de madera tropical al año.

– Su Renta per Cápita la sitúa en el número 38 del ranking mundial (por encima de Kuwait o Arabia Saudita)

– En cambio, en el Índice de Desarrollo Humano de la ONU ocupa el puesto 121.

– El 151 sobre 163 en corrupción, según Transparency International

– La esperanza de vida es de sólo 43,3 años, según Amnistía Internacional.

– La élite gobernante posee alrededor del 98% de la renta nacional

– El 80% de la población vive con menos de 20 euros al mes.

– El gobierno de Obiang ha convertido a Guinea Ecuatorial en el centro del tráfico de drogas de África Occidental.

– Teodoro Obiang ganó las últimas elecciones con un 99,5% de los votos. Los 13 partidos políticos autorizados, estaban formados por miembros del gobierno.

– En una reciente visita a Estados Unidos, la

secretaria de estado Condoleezza Rice describió a Obiang como ‘buen amigo’.

– En Julio de 2003, la radio estatal anunció que: ‘El presidente es un dios que está en contacto permanente con el todopoderoso, y puede matar a cualquiera sin que nadie le pida cuentas y sin ir al infierno, porque es el Dios mismo’

Sobran comentarios.

Y lo que personalmente hace que esta vergüenza común me resulte aún más dolorosa, es que el pueblo guineano, uno de los más amables, hospitalarios y generosos que he conocido, haya sido, como cité al principio, parte integrante del estado español. La atropellada y negligente descolonización de Guinea Ecuatorial por parte de España en 1968, es el origen de la inadmisible situación que ahora sufren los guineanos y a la que hoy asistimos con absoluta indiferencia y desafecto.

Pero hay que recordar que los ecuatoguineanos no sólo siguen hablando en castellano, sino que muchas de sus costumbres, celebraciones y tradiciones siguen siendo las mismas que las nuestras. Sus hijos cantan las mismas canciones que cantan los nuestros en el colegio, sus bromas son las mismas, hasta sus palabrotas son las mismas que las nuestras. Son, por decirlo así, unos primos cercanos de los que nos hemos olvidado totalmente, una parte de nuestra familia de la que nos hemos desentendido, ajenos y a veces cómplices de un castigo que de ningún modo merecen.

Porque probablemente, mientras lee este mensaje, una anciana agonizando de malaria pide un médico que nunca llegará.

Un niño está preguntando dónde están sus padres desaparecidos.

Una mujer implora a Dios que la mate, mientras es violada y torturada salvajemente en una comisaría.

Y cada día, Guinea Ecuatorial se hunde un poco más en las tinieblas.

Cada día, nuestra ignorancia nos hace más culpables.

Cada día cuenta.

Alguien dijo una vez que ‘Lo único que necesita el mal para triunfar, es que los hombres buenos no hagan nada’.

Quizá este sea un buen momento, para averiguar qué tipo de hombres y mujeres somos en realidad.

Y si te estás diciendo en este instante ‘Pero bueno, ¿y yo que puedo hacer? Aquello está muy lejos’. Lo cierto es que, por desgracia, no vas mal encaminado.

Guinea Ecuatorial es víctima de la maldición del petróleo, y como puedes imaginar, estados como China, U.S.A. o Francia harán todo lo posible para mantener a Obiang en su poltrona y así garantizar un suministro fiable de crudo para sus compañías petroleras. Así que será muy difícil cambiar las cosas a corto plazo en la maltratada pero aún hermosa Guinea.

Y sin embargo, sí hay algo que podemos hacer por aquella gente: correr la voz.

Estos dictadores de opereta, sólo se mantienen gracias al desconocimiento que tiene el resto del mundo de las fechorías que cometen. Cuantos más de nosotros sepamos lo que sucede, y por qué sucede, más probabilidades hay de que un día quizá no muy lejano, seamos suficientes para decir basta. Cuando políticos propios y ajenos sientan vergüenza de tratar con asesinos como Obiang, o descubran que darse abrazos con dictadores que no respetan los más elementales derechos humanos tiene un costo político que sus votantes les van a hacer pagar, puede que las cosas cambien, y entre todos expulsemos de una vez por todas a esos demonios del paraíso

Pero esta carta es sólo el primer paso, ahora te toca a ti dar el siguiente ayudando a que llegue a la mayor cantidad posible de personas.

Si crees que esta lucha tiene sentido y deseas poner tu grano de arena, reenvía este mensaje a todos tus contactos.

Gracias por tu tiempo y tu ayuda.

FERNANDO GAMBOA

Gracias por leerlo.