Y es que a falta de otra cosa, el sillón y una buena peli se prestan para convertirse en el plan idóneo para descansar del ajetreo semanal.
Anoche vi “Cisne Negro” y, desde luego, puedo decir de todo menos que me dejara indiferente, creo que quien la haya visto ya sabrá el por qué de mi comentario y, desde luego, el por qué de mi post.
Si leemos la sinopsis tal vez no nos llame la atención en exceso:

Una compañía de ballet de Nueva York está produciendo El lago de los cisnes y el director Thomas Leroy (Vincent Cassel) decide reemplazar a la bailarina principal Beth MacIntyre (Ryder) con Nina Sayers (Natalie Portman). Beth, decepcionada, sufre un accidente y Nina se piensa culpable por su estado.
Nina vive con Erica (Hershey), su autoritaria madre y antigua bailarina que la sigue tratando como a una niña de diez años, y encuentra competencia en Lily (Kunis), una talentosa bailarina recién aceptada en la compañía.
El Lago de los Cisnes requiere una bailarina que pueda interpretar al inocente Cisne Blanco, que le sienta muy bien a la personalidad dulce y temerosa de Nina; y al maligno Cisne Negro, justo para la personalidad sensual y ruda de Lily. El manipulador Leroy duda en darle los dos papeles a Nina a pesar de solicitarselos ya que encuentra que ella es muy rígida y perfecta en sus movimientos e insta bajo un avasallador entrenamiento a que Nina se entregue con naturalidad no dudando en violar su intimidad.
La rivalidad de ambas chicas cambia a una extraña amistad y Nina comienza a explorar el lado oscuro de su personalidad que sobresale cada vez con más fuerza.

Sin embargo hay que verla para saber los entresijos que conforman este “thriller” psicológico que, indudablemente, harán mella en todo aquel que se atreva a imbuirse entre sus fotogramas.
A mí personalmente me ha encantado a la vez que horrorizado… ¿imposible? prueba a verla y ya me contarás

Fotograma de "Cisne Negro"

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