Hoy vuelvo a responder un post de Senovilla aquí, en mi blog, y no por no querer dejar constancia de mi opinión en el suyo sino, porque es tan amplia mi respuesta que bien puede dar lugar a un post enterito, así que también aquellos que me lean y no sepan de qué va el tema, se pueden dar un paseo por Poemas JFS y conocer un poco más.
Según leo en gaceta.es:

Aborto sin autorización a partir de los 16 años

Los expertos también recomiendan que se reconozca la autonomía en la decisión a las jóvenes a partir de los 16 años sin que sea necesaria la autorización de sus padres o tutores. La ministra justificó esta postura diciendo que una joven de esa edad “puede casarse, mantener relaciones sexuales, tener hijos y responsabilidad penal”. En todo caso, matizó que se trata de “una propuesta a tener en cuenta por el Gobierno”.

Por otra parte, plantean que la objeción de conciencia no sea un obstáculo en el acceso de las mujeres a esta prestación sanitaria en el sistema público de salud.

Además, las conclusiones recogen que la nueva regulación de la Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) debe ir acompañada de una estrategia general sobre salud sexual y reproductiva con el objetivo de prevenir embarazos no deseados, que incluya el derecho a la educación sexual, el derecho a la reproducción y el acceso en condiciones de equidad a los métodos de control de la natalidad. En este punto, Martínez Salmeán defendió la dispensa de la píldora postcoital sin necesidad de receta médica y de preservativos gratuitos.
Aído: También se trata de proteger al no nacido”

Según la titular de Igualdad, con la reforma no se pretende hacer “una ley más permisiva, sino una ley más segura”. “Se trata de garantizar a las mujeres que deciden interrumpir su embarazo que puedan hacerlo con total libertad y seguridad jurídica dentro de unos plazos y en unos supuestos bien definidos”, añadió.

También afirmó que la ley pretende proteger la vida del no nacido, “cuando ya puede, según criterio científico, vivir con independencia de su madre, y de garantizar que los médicos y el personal sanitario puedan hacer su trabajo con seguridad”. Con todo calificó la futura legislación en materia de aborto como “moderna, equilibrada y necesaria” al tiempo que añadió que con ella “no perderá nadie y ganarán todos”.

Sin entrar en juicios de valor, ya que éstos deben de ser emitidos por la persona en concreto y en la situación en concreto, y no por plataformas de pseudo-conservadores o neo-liberalistas, lo que está claro hoy día es que el aborto se practica, y mucho. Cada vez son más las clínicas que realizan esta clase de intervenciones, las mujeres no tienen que desplazarse a países extranjeros y pagar precios exhorbitantes, a la vez que tratar de fingir una doble vida para aparentar una no-existente normalidad.
Yo soy una persona común, y como tal entro dentro de la media para todo, sin embargo conozco a más de cinco chicas de mi entorno que se han sometido al aborto, cuatro de ellas cuando eran menores de edad. También conozco casos de muertes de mujeres por intentar abortar en clínicas clandestinas, sin condiciones de salubridad, sin seguridad, nada. ¿Qué pasa entonces? A mi entender, el legislar esta situación hace que se conozca mejor una realidad que existe, la queramos ver o no, se asegure la “vida” de las mujeres, la integridad, se evita la creación de mafias por parte de médicos malintencionados, se tome medidas de prevención en cuanto a los menores etc.
Pero, ¿se pone en verdadero peligro el concepto de patria potestad? A mi juicio no, y lo explico:
Son miles los casos en los que hoy por hoy una menor asiste a su centro de salud al área de planificación familiar sin el conocimiento previo de sus padres. ¿Dónde está el problema? en la falta de visión de los mismos. Vale que los tiempos han cambiado y ahora parece que todo se adelanta pero, ¿es eso así? Realmente tenemos que ver que la generación de mis padres, la de los “guateques” los chicos hacían exactamente lo mismo que ahora. Las drogas siempre han existido: En los 80 la heroína, en los 70 el speed y los ácidos, la cocaína era legal (véase en la historia de la coca-cola) a principios de siglo, si vamos más atrás vemos los alucinógenos naturales, la abssenta etc. No podemos echar la culpa de nuestros miedos a las generaciones venideras, pero lo cierto es que los menores, hoy por hoy, mantienen relaciones sexuales, cometen delitos etc. Y ¡ojo! mantener relaciones sexuales “sanas” no es un delito!!! por otra parte tenemos las violaciones, los abusos sexuales etc, de los que generalmente no queremos saber nada, pero que están ahí. Muchos jóvenes mantienen relaciones o abusos con miedo de que se sepa, con vergüenza, y estos jóvenes son los que, generalmente, acude a los servicios clandestinos para no ser descubiertos. Creo que tenemos la firme obligación de mantener la salud y la integridad de estos jóvenes.
Por otra parte es labor de los padres educar con conciencia y adquirir la confianza de sus hijos para que, en caso de embarazo no deseado, acudan a ellos y no a personas extrañas para tomar una decisión.
Mi madre me educó en la libertad de pensamiento y de actuación, siempre fue mi mejor amiga y siempre le conté lo que me pasaba y lo que hacía, al fin y al cabo sabía que si me prohibía algo tal vez fomentara en mi carácter adolescente el querer hacer lo prohibido. Ella siempre supo dónde estaba yo, con quién, si bebía alguna copa o no. El padre de mi mejor amiga se puso a criticarme por fumar y mi madre, con todo el dolor de una madre a la que han herido lo que más quería tuvo que callar, por no desvelar todo lo que mi amiga hacía que no sólo era fumar, ya que lo sabía gracias a mí. Hoy por hoy yo sigo manteniendo la misma relación con ella, mi madre. Mi amiga se ha marchado lejos para no tener que mentir más, sólo ve a sus padres una vez al año porque no los quiere.

Disculpen toda esta retahíla pero es que no he querido argumentar con leyes, artículos, actos de uno u otro partido o estadísticas matemáticas que tengo muy a mano, sólo he querido argumentar con la razón, ver una realidad y hacerla ver a quien no puede.

LA PATRIA POTESTAD NO TERMINA A LOS 18 AÑOS.
Un hijo se tiene para siempre… “hasta que la muerte los separe” y se sufren sus matrimonios y divorcios, sus alegrías y sus penas, sus dificultades cuando tiene meses o años, cuando va a la universidad o a su primera entrevista de trabajo, cuando uno ve que no lo controla y comienza a andar una senda que no es la más apropiada.
No hay que equivocarse, el miedo puede seguir ahí aunque desaparezca la ley.

Anuncios