Comenté el otro día a Moisés que su post me había inspirado para escribir un artículo sobre lectura, el problema es que no lo escribí enseguida, así que la musa desapareció y, con los resquicios de la gripe aún presentes, mi memoria tiene más lagunas que Escocia entera. Aún así me ha resultado interesante comprobar la diversidad cultural que puede existir en la blogosfera, y me pregunto cuáles son las obras favoritas de los amigos que se pasan por aquí (y de los que vengan por primera vez, de los que lleguen por segunda, de los que pasen de casualidad…) vamos, de todo aquel que quiera opinar libremente.
Por mi parte, recuerdo cuando era pequeña que me gustaba tanto leer que no podía acostarme sin haber cogido un libro, aunque fuera por diez minutillos; y pasaba tan tranquilamente de la lectura de “El Pirata Garrapata” del varco de bapor a la célebre “La Celestina”, todo por no tener nada nuevo que llevarme a la cama. Hoy día puedo decir que mis libros favoritos son:
“Momo” de Michael Ende – Por tener un mensaje tanto para niños como para adultos, entendible por ambos y disfrutable por todos, de belleza incomparable, escrita con imaginación desbordante y gusto desmedido… obra indispensable en cualquier anaquel que se precie.
“El Principito” de Antoine de Saint-Exupèry – Por exponer la verdad de manera tan clara y tan bella.
“Pero… ¿Hubo alguna vez once mil vírgenes?” de Enrique Jardiel Poncela – Como ejemplo de toda la obra de este magnífico autor, maestro del absurdo, mi género favorito para la lectura con el que tomé contacto por primera vez, según recuerdo, con el siguiente libro de la lista:
“Tres sombreros de copa” de Miguel Mihura – Por lo citado anteriormente y por haberla podido representar aunque fuera en el teatro del instituto haciendo de Paula (qué recuerdos!)
“Una Soledad Demasiado Ruidosa” de Bohumil Hrabal – Que me sorprendió por su belleza después de haber rechazado de entre mis favoritos el género del existencialismo.
“El Retrato de Dorian Gray” de Oscar Wilde – Solamente un adjetivo: Magnífica, aunque con ella también sumo el resto de la obra del autor, que también he tenido el placer de leer.
“Cómo acabar de una vez por todas con la cultura” de Woody Allen – Si su obra cinematográfica te gusta, más te sorprenderá lo que escribe (todo).
Pensaba terminar el decálogo, pero no sabía por cuál decantarme de entre todos los que me venían a la cabeza, así que dejo la lista aquí, no exenta de faltas como la obra de Sir Arthur Conan Doyle, que tuve el placer de “beber” cuando era pequeña y que me encantaba, hasta el punto de mandar a pedir sus libros a la casa del libro de Madrid, que era mi única conexión con el exterior por aquel entonces, así como muchos otros más de la talla de Borges, Isabel Allende, García Márquez, Shakespeare y Jane Austen (también tuve mi época romántica en la adolescencia) Dejo también sin mencionar autores más espirituales de la talla de Tagore, múltiples ensayos y biografías que me han encantado, pero creo que la lista que he confeccionado puede dejar entrever mis gustos literarios.
Espero vuestras opiniones!!!

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