El beso es el acto de tocar algo con los labios, generalmente a otra persona. Es una práctica habitual entre los humanos, también presente en otros primates y en otros órdenes de animales.
En los humanos el beso se utiliza en diferentes culturas como signo de afecto, al encontrarse o despedirse de una persona. Es también parte importante de los ritos de cortejo y apareamiento en los primates.

Existe documentación científica que demuestra los beneficios de besar a otra persona. Por ejemplo, estimula la parte del cerebro que libera oxitocina en el flujo sanguíneo, creando una sensación de bienestar. La oxitocina es una hormona que influye en funciones básicas como enamorarse, orgasmo, parto y amamantamiento, está asociada con la afectividad, la ternura y el acto de tocar. Los besos apasionados provocan la liberación de adrenalina en la sangre, la que a su vez aumenta el ritmo cardíaco, la tensión arterial y el nivel de glucosa en la sangre.
Expertos de la organización británica Relate aseguran que besar a su pareja es el mejor antídoto contra la depresión y una excelente forma de mejorar la salud y conminan a las personas a besar más.

CYRANO: Beso.
Dulce fuera el vocablo en vuestra boca,
mas no lo pronunciáis. Si os quema el labio,
¿qué no haría la acción? Se generosa,
venced vuestro temor… sin daros cuenta,
ha poco os delizasteis sin zozobra
de la risa al suspiro y del suspiro
al llanto… Deslizaos más ahora
y llegaréis al beso sin notarlo,
pues la distancia entre ambos es tan poca
que un solo escalofrío los separa.

ROXANA: ¡Callad!

CYRANO: Al fin y al cabo, ¿qué es, señora,
un beso? Un juramento hecho de cerca;
un subrayado de color rosa
que al verbo amar añaden; un secreto
que confunde el oído con la boca;
una declaración que se confirma;
una oferta que el labio corrobora;
un instante que tiene algo de eterno
y pasa como abeja rumorosa;
una comunión sellada encima
del cáliz de una flor; sublime forma
de saborear el alma a flor de labio
y aspirar del amor todo el aroma”.

Edmond Rostand – Cyrano de Bergerac

La semana pasada fue mi cumpleaños… el tiempo pasa inexorablemente y ahora es cuando me he dado cuenta de lo joven que soy. Sí, durante un periodo largo de la vida me dediqué a invertir el tiempo en el banco de los hombres grises, que no dudaban en fumárselo como si de un habano se tratara… por un momento pensé que no lo recuperaría jamás, pero conseguí obtener el resultado de mis ahorros con un simple movimiento de ojos. Aumentar el campo de visión a veces ayuda a obtener una panorámica más definida de la vida, y así fue como obtuve de vuelta la fortuna que tanto anhelaba.

A veces el paso del tiempo te quita años de encima.

Aquí os dejo el regalo que me hizo mi querida @tw_tamara, espero que os guste tanto como a mí y que disfrutéis descubriendo sus detalles

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